¿Cómo lavar la ropa de trabajo?

El cuidado del vestuario laboral es tan importante como la elección del mismo. Muchas prendas requieren de un cuidado especial y detallado que, si no se sigue, podría provocar que la prenda no asegure su eficacia. Aprender cómo lavar la ropa de trabajo va a ayudar a conservar sus características principales y aumentar su durabilidad, así como mantener la seguridad de los trabajadores.

 

 

¿Cómo conservar la ropa de trabajo?

Para empezar, no toda la indumentaria de trabajo es lavable, sino que algunas prendas requieren de un mantenimiento específico.

Algunos tipos de ropa deben ser lavados por profesionales de la limpieza, como tintorerías especializadas, mientras que la gran mayoría podrá ser lavada por el propio usuario. En estos casos, es recomendable hacer caso siempre de las normas de uso y lavado de las etiquetas que lleva cada producto, ya sea prenda textil o calzado. En estas etiquetas se marcan las recomendaciones del fabricante según el tipo de tejidos o materiales, y siguiendo las normativas vigentes.

La ropa de trabajo está diseñada para proteger la indumentaria y la piel de posibles sustancias con las que se trabaja y en los lugares propios de trabajo, por lo que es importante que su cuidado sea muy detallado y que no se utilice fuera del ámbito laboral.

 

¿Cómo lavar la ropa de trabajo?

El lavado normal de indumentaria textil laboral que no es de especial protección se asemeja mucho a los consejos de lavado y cuidado de la ropa de calle, pero llevando a cabo una serie de cuidados especiales.

  • Poner la ropa de trabajo sucia en una bolsa de plástico y cerrarla tras la jornada laboral, permaneciendo ahí hasta que se lave.
  • Lavar separada del resto de la ropa de hogar o de calle.
  • Usar el nivel de agua lo más lleno posible y programar el agua caliente con un ciclo de lavado más largo.
  • Se recomienda usar detergente líquido.
  • A la hora del secado, es recomendable que no se use secadora y optar por el secado al aire libre.

 

Para aprender cómo lavar la ropa de trabajo y mantener tu indumentaria en perfecto estado debes seguir una serie de recomendaciones básicas que acompañarán las ya mencionadas en la propia prenda.

  • Clasificar la ropa antes de lavarla según el nivel de suciedad, el tipo de tejido y el color.
  • Buscar y utilizar los detergentes adecuados. Aquí no solamente importa el detergente en sí, sino su dosificación, ya que puede llegar a estropear la prenda.
  • En el caso de n> manchas concretas, es preferible lavar con agua fría al comienzo, para que la mancha no se incruste más en el tejido, y después terminar el lavado con alta temperatura, pero sin abusar.
  • Lavar la ropa del revés y evitar los suavizantes
  • No utilizar la lavadora llena en exceso, y si se puede, lavar a parte la indumentaria.

 

Limpieza, lavado y conservación de los EPIS

Este tipo de prendas requieren un especial cuidado, ya que suelen estar en contacto con sustancias peligrosas para la salud, por eso su cuidado es aún más delicado.

  • En caso de prendas ignífugas o a prueba de sustancias químicas, es muy recomendable que después del lavado se realice un tratamiento protector en un establecimiento especializado.
  • En el caso de prendas de protección frente a riesgos biológicos se debe tener una precaución higiénica adicional.
  • La ropa de alta visibilidad, como la reflectante, debe lavarse con regularidad para evitar que pierda rápidamente su visibilidad.
  • Por norma general, en el etiquetado adherido a cada pieza de indumentaria especial se indicará el tipo de almacenamiento, mantenimiento, limpieza adecuada e inadecuada, grado de humedad y acción térmica, así como otras recomendaciones especiales para la prenda.

 

En conclusión:

  • Seguir las instrucciones de uso, mantenimiento y lavado o conservación que te indiquen en el etiquetado de las prendas de uso laboral, tanto sin son de uso normal como especial o EPI.
  •  No lavar poco o demasiado una prenda.
  •  Conocer los programas de la lavadora y fijarse en el tejido de la prenda, color y suciedad para saber cómo lavarla mejor.
  • Tener especial cuidado con el uso de los detergentes, sobre todo al lavar a mano.

 


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *