Calzado de seguridad, ¿Qué dice la normativa?

Calzado de seguridad, ¿Qué dice la normativa?

 

Para poder elegir el calzado de seguridad adecuado para cada tipo de trabajo no sólo debemos pensar en la comodidad que proporciona, sino también en su clasificación según la normativa. Esto es importante ya que la clasificación depende de dos factores: el material y las propiedades, y así podremos dar con el calzado adecuado para nuestro trabajo.

 

 

 

Clasificación calzado de seguridad

 

Según el tipo de material, el calzado de seguridad se clasifica en tipo I y II. El tipo I es un calzado de seguridad fabricado con cuero y otros materiales que a su vez se divide por propiedades.

  • S1. Este calzado cuenta con un tope de seguridad resistente a 200J, zona del tacón cerrada, antiestático y con absorción de energía en la zona del tacón.
  • S2. Cuenta con las mismas propiedades que el S1, más resistencia a la penetración y absorción de agua.
  • S3. Posee las propiedades del S2 más resistencia a la penetración de la suela y una suela con resaltes.

Por otro lado se encuentra el calzado de seguridad de tipo II, fabricado en caucho o topo polimérico, que también se puede distinguir por propiedades.

  • S4. Un calzado con tope de seguridad resistente a 200J, antiestático y con absorción de energía en la zona del tacón.
  • S5. Cuenta con las características del S4, resistencia a la penetración de la suela y una suela con resaltes.

 

Norma calzado de seguridad para electricistas

 

Dentro de los riesgos que se pueden sufrir en el trabajo, el riesgo eléctrico es uno de los más complicados por los problemas que puede derivar. Es muy importante elegir la indumentaria adecuada para este tipo de trabajos, ya que no todas protegen frente a este riesgo.

Según la normativa, existen 2 tipos de calzado para realizar estos trabajos con seguridad: el calzado aislante o dieléctrico y el calzado conductivo o antiestático.

El calzado aislante o dieléctrico presenta una gran resistencia eléctrica para evitar que la corriente circule por el trabajador. Los ensayos que pertenecen a la norma europea sobre este tipo de calzado se realizan sobre agua para asegurar un aislamiento total.

El calzado conductivo o antiestático no está del todo destinado al trabajo con electricidad, pero sí debe disipar corrientes estáticas y presentar una resistencia eléctrica baja para favorecer que la corriente circule a través del cuerpo humano y se descargue. En este caso, según la norma, la suela tiene que contener mayor dosis de componente antiestático y la plantilla mayor cantidad de hilo conductor.

 

¿Cada cuánto se debe cambiar el calzado de seguridad?

 

Para poder garantizar que el calzado de seguridad proteja de golpes y lesiones, se debe escoger el apropiado para cada trabajo y cambiarlo cuando sea necesario.

El tiempo de duración de un calzado de seguridad depende de muchos factores, pero suele ser de 2 a 5 años. Se debe tener en cuenta el desgaste en las diferentes partes del calzado para mantener siempre su eficacia, así como el cambio de estación. Este aspecto se debe tener en cuenta en aquellos trabajos en los que el cambio de clima pueda llegar a afectar al rendimiento. En ese caso se deberá cambiar el calzado en función de la estación.

 

En conclusión:

 

  • El calzado de seguridad se clasifica según el tipo de material y las propiedades.
  • El tipo I se clasifica en S1, S2 y S3, mientras que el tipo II se clasifica en S4 y S5.
  • El riesgo eléctrico es uno de los más peligrosos.
  • Según la normativa, existen 2 tipos de calzado para realizar trabajos eléctricos con seguridad: el calzado aislante o dieléctrico y el calzado conductivo o antiestático.
  • Se debe cambiar el calzado en función del desgaste o la estación, o por norma general de 2 a 5 años.

 

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