Cómo calibrar un alcoholimetro

¿Cómo calibrar un alcoholímetro de forma sencilla?

Un alcoholímetro es una herramienta utilizada para medir el nivel de alcohol presente en un líquido o en un gas. Los más habituales o, mejor dicho, los que más conocemos son los que miden el alcohol expirado en las personas. Hay muchos profesionales que, por normativa, han de tener un alcoholímetro en su puesto de trabajo, véase camioneros o chófer de autobús.

Este tipo de herramientas, como le pasa a la gran mayoría de los equipos que utilizamos día a día, son un instrumento al que debemos hacer mantenimientos de forma periódica. De ahí la importancia de calibrar un alcoholímetro regularmente.

¿Por qué calibrar un alcoholímetro?

La importancia de calibrar un alcoholímetro reside principalmente en la variación de su sensibilidad.

Como ya hemos comentado, al igual que ocurre con otros instrumentos de precisión como los sonómetros, luxómetros o los dosímetros, los alcoholímetros necesitan calibraciones periódicas que permitan mantener la fiabilidad de su medición a largo plazo.

A los alcoholímetros les afecta la deriva de la sensibilidad temporal. Esta, según el tipo de sensor y las condiciones de uso, varía desde un 0.3% a más de 3.00% mensual.

La deriva puede verse afectada de forma negativa (incrementándose) cuando se realizan muchas pruebas o cuando hay mucha humedad ambiental. Por eso, se recomienda efectuar calibraciones dependiendo de las condiciones de uso y los requerimientos del equipo.

Señor confunde un alcoholímetro con una botella

Pasos para calibrar un alcoholímetro

Cada alcoholímetro cuenta con su propio proceso de calibración. Por eso, es importante seguir las instrucciones que el fabricante indica cuando lo adquirimos.

Son diferentes los puntos que debemos asegurar se cumplen durante el proceso para calibrar un alcoholímetro, algunos son responsabilidad directa nuestra y otros dependen del profesional que lo realice.

Comience por el distribuidor o fabricante

Antes de comenzar, en el momento de la adquisición del alcoholímetro, debemos escoger un distribuidor que ofrezca el servicio de calibración. Aunque todos deberían ofrecerlo, es importante asegurarnos de que así es para no tener problemas a la hora de hacer las revisiones pertinentes.

Protocolo del fabricante

Asegúrate de seguir las indicaciones aportadas por el fabricante para calibrar un alcoholímetro ya que cada uno de estos instrumentos cuenta con su propio protocolo de calibración. Es importante seguir las instrucciones de manera exacta.

Alcoholimetro drager

Laboratorio especializado

Es importante que el proceso para calibrar un alcoholímetro se realice en un laboratorio especializado. Pues mediante esta calibración, se ajustan los niveles internos del instrumento a unos estándares predeterminados.

Dicho ajuste se establece en una satisfacción de alcohol que espira un emulador, este imita el aparato digestivo y respiratorio humano. De tal forma que simula la expiración de alcohol a unos 34º Centígrados.

Certificado de calibración

Y, por último, no debes olvidar solicitar tu certificado de calibración si no te lo entrega la empresa una vez realizada la misma.

En Prolaboral contamos con acuerdos con las empresas fabricantes de alcoholímetros donde también se efectúan las tareas de mantenimiento y calibración de los sensores.

Normalmente, la vida útil de un alcoholímetro permite entre 6 y 10 ciclos de calibración. Una vez completada con éxito la calibración, el laboratorio debe emitir un certificado que acredite todos los parámetros del ensayo.


Un alcoholímetro que no se calibra de forma periódica, progresivamente pierde su fiabilidad y eficacia hasta convertirse en un instrumento del que no podemos fiarnos. Por eso, debes asegurarte siempre de adquirir alcoholímetros de calidad certificada a distribuidores que proporcionen el servicio de calibración con todas sus garantías.

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