Vibraciones mecánicas : qué son y cómo me afectan? | Prolaboral
¿Qué son las vibraciones mecánicas?

¿Qué son las vibraciones mecánicas y cómo afectan en el trabajo?

¿Has oído hablar sobre las vibraciones mecánicas? ¿Te has planteado si estas pueden afectarte en tu día a día en el trabajo? ¿Sabes cuáles son las consecuencias de su exposición? ¿Y la forma de prevenirlas?

En el artículo de hoy damos respuesta a todas estas preguntas y a algunas más que pueden ayudarte a conocer cómo protegerte de este molesto riesgo en el trabajo.

¿Qué son las vibraciones mecánicas?

Las vibraciones mecánicas, tal y como las define la Organización Internacional del trabajo (OIT), son aquellos movimientos que alguna herramienta o estructura puede transmitir al trabajador al manipularlo. Estas vibraciones pueden producir efectos perjudiciales o molestias en el trabajador ya que generan energía que el cuerpo absorbe.

Este tipo de riesgos laborales afecta sobre todo a trabajadores de industrias como la de la construcción, cuando se trabaja con martillos neumáticos o cuando se realizan trabajos en una cantera tal y como ya os contamos en nuestro artículo sobre PRL en canteras de mármol.

Por todo ello, es importante evaluar el nivel de las vibraciones mecánicas a las que se enfrenta el trabajador para saber hasta qué punto pueden afectarle, causando lesiones a corto plazo o trastornos más graves.

Vibraciones mecánicas por martillo neumático

¿Cómo medirlas?

Para medir el impacto que tienen las vibraciones en el cuerpo del trabajador, hay que tener en cuenta cuatro aspectos que serán los que definirán cómo serán:

  • La duración de la exposición es el principal factor a tener en cuenta. Este se refiere al tiempo total de la jornada laboral que se está en contacto con vibraciones.
  • Por otra parte, debemos tener en cuenta la frecuencia de las vibraciones y su aceleración. En cuanto a la frecuencia, nos referimos al número de veces que una herramienta vibra por segundo. Y, en lo que a la aceleración se refiere, hablamos del desplazamiento que generan.
  • Y, por último, la dirección de las vibraciones. Esto se refiere a qué parte del cuerpo se va a ver afectada por la exposición a las mismas. Estaríamos hablando del cuerpo entero si el trabajador está situado en una superficie con vibraciones. O de la mano y el brazo, en caso de que fuesen estas partes las que manejasen la herramienta vibrante.

Tipos de vibraciones mecánicas

Existen tres tipos de vibraciones mecánicas, estos se clasificación según la intensidad de frecuencia de las mismas:

Vibraciones de frecuencia muy baja

Este tipo de vibraciones son las que provocan los mareos y vómitos que muchos sufren cuando montan en barco, en tren o en avión. Se trata de vibraciones de frecuencia inferior a 1Hz y afectan al sistema nervioso central.

Vibraciones mecánicas de baja frecuencia

Las vibraciones de baja frecuencia, por su parte, son las que encontramos entre 1 y 20 Hz, en este caso, para que nos entendamos, hablamos de las vibraciones que produce una excavadora, un tractor o algunos camiones.

Los síntomas más habituales que genera la exposición a vibraciones mecánicas de baja frecuencia son visión borrosa o problemas neurológicos en general. Además, de, en algunos casos, lumbalgias o hernias de disco.

Vibraciones de frecuencia alta

Y, por último, las vibraciones mecánicas de alta frecuencia. Estas oscilan entre los 20 y los 1000Hz y son las que provocan problemas serios por la manipulación de herramientas como los martillos neumáticos, herramientas de construcción varias y demás.

La exposición a este tipo de vibraciones puede ocasionar graves lesiones en el sistema nervioso central, además de enfermedades de estómago o problemas articulares (de codo, de muñeca, de hombro…).


Y, ahora que ya sabes cuáles son los diferentes tipos de vibraciones mecánicas que existen es hora de que conozcas qué puedes hacer para evitarlas si no quieres acabar como este pobre gato.

Gato con tembleque

Medidas preventivas

Evidentemente existen más, sin embargo, a priori, podríamos resumir las medidas preventivas frente a riesgos derivados de la exposición a vibraciones mecánicas en tres:

  • Reducción del tiempo que el trabajador se expone a las mismas. Esto puede llevarse a cabo intercalando tareas, en caso de que sea posible; estableciendo periodos de descanso o cambiando los horarios.
  • En los casos necesarios, como, por ejemplo, cuando hablamos de herramientas que, por deterioro o por el paso del tiempo, generan altas vibraciones, sustitución de las herramientas por unas que generen un menor nivel de vibración.
  • Y, por último, utilizar equipos de protección individual específicos contra riesgos por vibraciones mecánicas. En este caso hablamos de guantes de protección especializados o calzado de seguridad.

Y hasta aquí nuestro artículo de hoy, esperamos que os haya gustado y que, a partir de ahora, las vibraciones no sean un problema.

Os esperamos pronto con un nuevo artículo, ¡no faltéis!

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