Cómo proteger a los trabajadores contra caídas

Caida en el trabajo

La mayoría de accidentes de trabajo están asociados a condiciones poco seguras para los trabajadores, y cerca del 50% suelen ser por caídas de personas u objetos. Además, ningún sector de actividad se libra de las temidas caídas, aunque el más perjudicado es el de la construcción, seguido del sector servicios.

En la mayoría de las ocasiones, los accidentes de trabajo relacionados con caídas no son resultado de un solo hecho, normalmente vienen dados por la concurrencia de una serie de factores que generan inseguridad para el trabajador.

Estamos muy equivocados cuando pensamos que las caídas y el uso de equipos de protección contra estas sólo están destinados a quienes realizan trabajo en alturas. La realidad es muy distinta, está claro que la realización de trabajos en altura es un factor de alto riesgo que hace que el trabajador sea susceptible de caídas, sin embargo, quienes no realizan este tipo de trabajos también están expuestos a las mismas, conocidas en estos casos como caídas al mismo nivel.

Tipos de caída en el trabajo

A continuación te enumeramos los diferentes tipos de caídas que se sufren en el día a día en el trabajo:

  • Caídas en altura. También conocidas como caídas a distinto nivel. Hacen referencia a todas aquellas situaciones donde el trabajador está en una posición desde la que puede caer a un nivel inferior. Dentro de este grupo encontramos al librero que utiliza una escalera para coger un libro y, también, al operario que realiza las labores de limpieza de cristales en un hospital.
  • Caídas al mismo nivel. Este tipo de caídas son las más habituales y, a su vez, las más desconocidas, porque no las relacionamos con accidentes de trabajo. La causa más frecuente es la existencia de suelos dañados, por ejemplo, baldosas sueltas, irregularidades en el suelo… En este caso, el ejemplo más claro es el del cartero que se tropieza en la calle con una baldosa mal colocada.

Causas de las caídas y medidas preventivas

Las causas más frecuentes de las caídas en el trabajo, bien sea al mismo nivel o a distinto, vienen dadas por:

  • Condiciones inseguras. En estos casos, los riesgos que hay para los trabajadores “no pueden controlarse”, por ejemplo, el suelo mojado, escaleras sin pasamanos, iluminación insuficiente…
  • Actos inseguros. Encontramos aquellas acciones que el trabajador realiza de forma consciente e inapropiada, lo que facilita que se produzcan las caídas. En este último caso, algunos de los ejemplos más claros pueden ser subirse a un apoyo inadecuado (véase sillas, mesas…) para alcanzar objetos elevados, subir o bajar escaleras de dos en dos, atravesar obstáculos inadecuadamente…

Entre las medidas preventivas contra las caídas que podemos destacar encontramos:

  • Mantener un cierto orden en el espacio de trabajo.
  • Evitar y, en su defecto, señalizar suelos deslizantes o mojados.
  • Utilizar ropa adecuada y calzado antideslizante.
  • No permitir la existencia de obstáculos en el suelo.
  • Utilizar siempre pasamanos o barandas en las escaleras.

Sin embargo, la mejor medida para evitar accidentes laborales es observar y pensar siempre antes de actuar, y para empezar debemos cambiar los malos hábitos, costumbres y actitudes en el trabajo.

Tipos de protección contra caídas

La elección de un conjunto de equipos de protección individual contra caídas debe estar respaldada por la previa evaluación de los riesgos a los que se expone el trabajador en su puesto. Encontramos diferentes tipos:

Sistemas de retención

Evitan que el operario alcance zonas donde existen ciertos riesgos de caída. En este caso, el objetivo principal no es detener una caída sino evitar que esta se produzca.

Para lograrlo, será necesario el uso del cinturón de sujeción como mínimo, sin embargo, se recomienda también el uso de un arnés anticaída , así como un elemento de amarre, bien sea fijo o regulable.

Sistemas de sujeción

Por su parte, los sistemas de sujeción sí tienen como objetivo principal la prevención de las caídas, permiten al usuario trabajar en tensión cuando la tarea no puede realizarse únicamente utilizando sistemas de retención como los anteriormente mencionados.

Un claro ejemplo en este caso, es el de los operarios que realizan trabajos en las torres de telecomunicaciones. En función del riesgo que presente la superficie para el trabajador sería recomendable utilizar un dispositivo de protección anticaídas.

Sistemas de acceso mediante cuerda

En este caso, estos sistemas permiten a los operarios acceder al lugar de trabajo de manera que se previenen las posibles caídas mediante el uso de líneas de trabajo conectadas a dos puntos de anclaje.

El ejemplo más claro que podemos poner aquí son los limpiacristales de los rascacielos. El sistema estará compuesto por diferentes elementos entre ellos, varias cuerdas, un arnés y un equipo de ascenso y descenso que permita el movimiento ascendente y descendente igualmente.

Sistemas anticaídas

Los sistemas anticaída tienen como objetivo principal limitar la fuerza del impacto que recibe el operario cuando se activa el mecanismo de detención de caídas. Estos sistemas se utilizan cuando no es posible reducir y/o eliminar los riesgos de caída que se presentan cuando se realiza un trabajo.

Están compuestos por tres elementos normalmente:

  • un dispositivo de anclaje
  • un arnés anticaídas
  • un dispositivo conector (elementos de amarre con absorbedores de energía, dispositivos anticaídas retráctiles o líneas de anclaje verticales.

Es muy importante destacar que la utilización de estos sistemas de protección deben utilizarse conforme a las normas establecidas, por ello, no debemos colgarnos de los dispositivos dado que no son equipos diseñados para trabajar en tensión. La conclusión que debemos destacar es que contar con los equipos de protección individual contra caídas no es suficiente, será necesario hacer un uso adecuado de los mismos.

REFERENCIAS:

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