Historia de los equipos de protección individual y su evolución en el tiempo

Historia de los equipos de protección individual

“Como hemos cambiado…” decían los Presuntos Implicados. Y es verdad, con el paso del tiempo, la sociedad evoluciona y con ella todo lo que la compone. (¡Qué filosófico comienzo, ¿no?!).

El caso es que vivimos tan rápido y hacemos las cosas de forma tan mecánica que no somos conscientes de cómo cambia todo a nuestro alrededor. Por ejemplo, algo tan cotidiano en nuestro día a día en el trabajo como son los equipos de protección individual a día de hoy no tiene nada que ver con los primeros elementos de protección que se utilizaron. Y da igual el tipo de protección personal a la que nos refiramos, aunque unos más que otros, todos han evolucionado.

Hoy os queremos contar cómo eran los primeros equipos de protección individual que se utilizaban y cuál ha sido su evolución en el tiempo. Unos han cambiado más y otros menos, pero, por suerte, ninguno mantiene su forma, aunque sí su objetivo, proteger al trabajador de posibles riesgos laborales.

Los equipos de protección individual

Los equipos de protección individual, también conocidos como EPI, son los dispositivos de los que dispone un trabajador para que lo proteja de los riesgos o accidentes laborales que no han podido eliminarse mediante otros medios.

Vale, sí, igual es la vigesimoséptima vez que os contamos qué es un EPI pero nos parece tan importante tenerlo claro que no podíamos no decirlo.

Con el paso del tiempo han evolucionado hasta conseguir reducir al mínimo los riesgos laborales a los nos enfrentamos, pero, ¿alguna vez os habéis planteado cómo eran o de dónde surgieron las primeras versiones de los equipos de protección individual que utilizamos a día de hoy?

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Protección auditiva

Es difícil pensar cuál fue el momento en el que el hombre se dio cuenta que necesitaba un dispositivo de protección auditiva que les aislase del ruido. Hace un millón de años, la actividad principal era la tranquila agricultura y los mayores ruidos a los que se exponían era el de tormentas o animales.

Con el paso del tiempo y el desarrollo humano, se comenzaron a inventar herramientas y maquinarias que hacían ruido y, posteriormente se dieron cuenta que eso afectaba a la capacidad auditiva. Aunque esto no tuvo realmente importancia hasta la industrialización.

Fue a principios del siglo XX cuando un estadounidense fabricó el primer tapón poroso como equipo de protección auditiva. A partir de este, surgieron muchas alternativas de tapones auditivos, hasta que a principios de la segunda mitad del mismo siglo se inventó la “diadema con tapones de goma”, lo que posteriormente se convertiría en lo que hoy conocemos como las orejeras de protección.

Protección de la cabeza

Como bien sabemos todos, los cascos de seguridad son los elementos de protección de la cabeza por excelencia. En la mayoría de profesiones industriales han de utilizarse para proteger a los trabajadores de posibles golpes.

Nacieron de la mano de los mineros que trabajaban en minas de oro. Fueron ellos quienes fabricaron sombreros con forma de bombín en fieltro duro y rellenos de algodón para proteger sus cabezas de los escombros que caían dentro de la mina. Este fue el origen de los cascos de acero que el profesor Franz Kafka inventó a principios del siglo XX.

Posteriormente, se les incluyó un sistema de suspensión interno para amortiguar los golpes. Y, a continuación, para evitar que se corroyera, comenzaron a fabricarse en termoplástico, lo que, además, los hacía más cómodos ya que pesaban menos.

Y, aunque se trata de un breve resumen de la evolución de los cascos de protección, se pueden observar sus cambios. Desde ese momento, los cambios y mejoras que se han implementado en este equipo de protección individual han sido orientados a mejorar la comodidad de los trabajadores.

Casco de seguridad un equipo de protección individual
EVOLUCIÓN DEL CASCO DE PROTECCIÓN

Protección en altura

Holanda, finales del siglo XIX, el alpinista Jeanne Immink inventa el arnés anticaídas para protegerse frente a caídas en la montaña. Sin embargo, no es hasta los años 70 que la Organización Internacional de la seguridad en el trabajo (OSHA) regula la protección de los trabajos en altura con el uso de elementos anticaídas.

Al principio se utilizaban cinturones de cuero amarrados en armellas de acero que evitaban la caída, pero no las lesiones que se producían con la misma. Con el paso del tiempo los arneses comenzaron a evolucionar e incluyendo dispositivos que minimizaban las lesiones con la caída, dispositivos que disminuían el impacto… 

Protección ocular

Al igual que ocurre con el resto de equipos de protección individual, la protección ocular tiene diferentes versiones y opciones para protegernos en nuestro trabajo. Sin embargo, existe un origen único que ha evolucionado en lo que hoy conocemos como las gafas de protección.

Las primeras gafas de protección que se conocen se cree que fueron creadas por los esquimales en el siglo XIII para proteger sus ojos de los deslumbramientos con el sol.

Aunque, evidentemente, con el paso del tiempo evolucionaron y las primeras gafas de protección con cristales que se conoce fueron creadas en el siglo XVIII.

Gafas de sol antiguas un equipo de protección individual

Protección respiratoria

Todos sabemos que la protección respiratoria tiene multitud de versiones, desde mascarillas desechables con diferentes niveles de protección hasta los más sofisticados equipos de respiración autónomos o, también, conocidos como ERAS.

Evidentemente, la evolución con el paso del tiempo ha sido diferente para cada uno de ellos, sin embargo, existe un denominador común que es el origen de todos ellos.

Nada más y nada menos que en el siglo XVI surge el primer dispositivo de protección respiratoria que se conoce como tal. Y, lo más curioso, es que fue Leonardo Da Vinci quien sugirió que los marineros podrían utilizarlo para protegerse de los gases tóxicos. El equipo de protección constaba de un paño mojado en agua.

Con el paso del tiempo, exactamente un siglo después, surge un dispositivo que, ahora sí, comienza a parecerse a lo hoy en día conocemos como un respirador. A partir de ahí, se produjeron multitud de variaciones hasta que surgieron los diferentes equipos de protección respiratoria que hoy conocemos.

Calzado de seguridad

Y, por último, también se han producido mejoras en el calzado de protección. Los primeros zapatos de seguridad eran zapatos con conchas protectoras, y se crearon en el siglo XX durante la revolución industrial. Hasta entonces, se utilizaban zuecos de madera o botas de cuero para proteger los pies, por ejemplo, los agricultores y ganaderos los utilizaban para evitar que las vacas y los caballos los pisaran.

Después de la II Guerra Mundial, los accidentes de trabajo no dejaban de aumentar y el coste para las empresas era cada vez mayor. Por lo que finalmente nacieron en Alemania las primeras botas de seguridad de acero.

Con el paso de los años y las innovaciones, las punteras de acero pasaron a ser fibra de vidrio, entre otras opciones. Comenzaron a aparecer las suelas antideslizantes y antiestáticas… Los materiales con los que se confeccionaban cada vez eran más sofisticados, pasando de cuero a materiales como el GORE TEX… Hasta llegar a botas de seguridad como las que conocemos hoy en día.

¿Os imagináis cómo serán las botas de seguridad en el futuro?

¿Cómo serán los equipos de protección individual del futuro?

Y bien, hasta aquí podemos leer, porque de momento el futuro no lo vemos 😉 Cada día la tecnología nos ayuda a vivir mejor, más seguros y más cómodamente. Es curioso ver de dónde vienen muchos de los equipos de protección individual que utilizamos hoy en día y ver lo diferentes que eran cuando nacieron.

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