Halloween: el horror de la prevención de riesgos laborales

Prevención de riesgos laborales en halloween

Existe el día de la felicidad, el día de la risa, el día de la tristeza, y, ¿cómo no? también existe el día del miedo, y ha llegado. O bueno, más bien, sería la noche del miedo

El caso es que hoy es Halloween, una fiesta que hemos terminado por adoptar como una más entre las nuestras y, nosotros, que nos encanta adaptarnos a todo, no podíamos ser menos. 

El famoso truco o trato ha quedado atrás, ahora directamente se elige pasar miedo. Así que en el blog de hoy aprovechamos para repasar algunos de los miedos que invaden el mundo de la prevención de riesgos laborales, equipos de protección individual, etc.

Los cuatro mayores miedos de la prevención de riesgos laborales

En el número 4: «La PRL solo son demasiados cabos sueltos»

En el puesto más bajo de nuestra lista encontramos el miedo a tener que hacer demasiadas gestiones para establecer las medidas de seguridad necesarias. 

¿Quién dijo burocracia? Cuenta la leyenda que quien se encarga de la prevención de riesgos laborales pasa más tiempo rellenando documentación, eligiendo equipos de protección individual, obligando a los trabajadores a utilizarlos y firmando papeles que “desempeñando su tarea real”.

Pero, ¿no existen acaso consultorías que pueden ayudarte a organizar las tareas que se deben llevar a cabo en este campo?

En el número 3: «Es una pérdida de tiempo»

Subimos un escalón más y encontramos que “perder” el tiempo es el segundo miedo que frena a las empresas a llevar a cabo un plan de prevención de riesgos laborales en condiciones.

¿Por qué? Pues porque tendrían que dejar de realizar ciertas tareas para darle prioridad al estudio y organización del plan de prevención. O en el peor de los casos, tendrían que contratar a alguien para que se trabajar en ello.

Pues no, ahí reside la labor de la persona encargada de la prevención de riesgos de la empresa, su objetivo principal es velar por la seguridad de los trabajadores y proteger su salud y seguridad. Y, ¿no crees que será más pérdida de tiempo si un trabajador sufre un accidente laboral, tanto para la empresa como para el propio trabajador?

En el número 2: «Para conseguirlo voy a tener que pelearme a diario»

Ya hemos aceptado que la burocracia y el tiempo no son excusas para no realizar una buena prevención de riesgos laborales, pero tenemos más, ¿no?

El caso es que terminas aceptando y en tu empresa designas a un responsable de PRL, aceptas que tendrá que realizar una serie de tareas y que parte de su tiempo lo destinará a ello. Pero, oye, que ahora que has comprado todo lo necesario (señalización, equipos de protección individual, equipos de protección colectiva, has hecho las adaptaciones necesarias en tus instalaciones, etc) que los trabajadores siguen a lo suyo y no lo ponen en práctica… No tienen en cuenta la señalización, no utilizan los equipos de protección individual, no siguen las normas… El caso es que al final, te toca pelearte con ellos día sí y día también para que utilicen sus EPIS, y sigan las instrucciones. 

Pues estás muy equivocado si piensas así. Vale, debemos reconocer que concienciar a los empleados es uno de los pasos más complicados para la mayoría de empresas, pero, si llevas a cabo una buena etapa previa de educación todo será mucho más fácil. 

En el número 1: ¡Gasto!

Y, en el top 1 de nuestra lista… ¡Tatatachán! El gasto. Y es que poner en marcha un plan de prevención en riesgos laborales es visto por las empresas como un coste innecesario, ya que no aporta nada a la rentabilidad de la misma.

Gasto en el salario del encargado de prevención de riesgos laborales, gasto en la empresa de prevención externa, gasto en los equipos de protección individual que, encima, seguimos pensando que los trabajadores nunca se pondrán, gasto en señalización interna de las instalaciones, gastos, gastos y más gastos. 

Así que cuando a algunas empresas se les habla de prevención en riesgos y seguridad laboral sus oídos se ponen en ‘modo miedo’ y solo escuchan: gastos, tirar el dinero, gastos, pérdida de tiempo, gastos, cero rentabilidades, gastos…

Y no puede ser, ¿por qué no dejamos de mirar la prevención de riesgos como un gasto y empezamos a mirarla como lo que es, una inversión? ¿Acaso no crees que merece la pena ir al trabajo con la tranquilidad de que volverás seguro si usas tus equipos de protección individual? ¿Sigues pensando que la protección de tus empleados es un gasto innecesario? Probablemente, no.

Bueno, después de este listado de “sustos o muerte” en PRL es importante decir que, si los superamos y aplicamos la prevención de riesgos, las empresas pueden conseguir aumentar la productividad. Porque, al fin y al cabo, los accidentes laborales sí que son un  verdadero gasto, una pérdida de tiempo, continuas peleas y demás miedos… 


Y hasta aquí nuestro mini-artículo sobre el horror de la prevención de riesgos laborales. Y, no te olvides que en seguridad industrial no hay «truco o trato» sino «susto o muerte»

Nos vemos en el próximo artículo, que ya os adelantamos que tendrá algo que ver con el Gore-Tex 😉

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