EPI, Nuevo Reglamento UE 2016/425

El pasado 21 de Abril de 2018 entró en vigor el Nuevo Reglamento sobre Equipos de Protección Individual (EPI) UE 2016/425 que asegurará una mejora en su comercialización.

El Reglamento UE 2016/425 anulará la normativa establecida en la Directiva 89/686/CEE. 


¿Cuáles son las principales modificaciones?

En cuanto a requisitos de seguridad, no son muchos los cambios entre los EPI certificados según la Directiva 89/686/CEE y el Reglamento UE 2016/425. Por ello podemos estar tranquilos mientras usamos los que ya tenemos.

Los cambios más significativos se han producido en  redefinir las responsabilidades de todos los agentes de la cadena económica. Ya sean fabricantes, importadores o distribuidores.

Pero también dentro del Reglamento UE 2016/425 podemos encontrar cambios en la categoría de algunos EPI.

Ahora el Reglamento UE 2016/425 eleva a la categoría III (la de nivel de riesgos mayor) los equipos destinados a proteger frente a los siguientes riesgos:

  • Agentes biológicos nocivos
  • Ahogamiento
  • Cortes por sierras de cadena accionadas a mano
  • Chorros de alta presión
  • Heridas de bala o arma blanca
  • Ruidos nocivos

Ámbito de aplicación del nuevo reglamento.

El reglamento será aplicable a los EPI. Teniendo en cuenta que este lo define como: «el equipo diseñado y fabricado para ser llevado puesto o ser sostenido por una persona para protegerse contra uno o varios riesgos para su salud o seguridad» 

El presente Reglamento no se aplica a los EPI siguientes:

  • Los  específicos de las fuerzas armadas o agentes del orden público.
  • Equipos de autodefensa, (salvo los EPI de actividades deportivas).
  • Equipos contra la interperie de uso privado.
  • Los utilizados  en buques marítimos o aeronaves sujetos a tratados internacionales aplicables en los Estados miembros
  • Cascos y visores para motos y ciclomotores.

¿Qué responsabilidad asume cada agente de la cadena de suministro de los EPI tras la UE  2016/425?

A continuación destacamos las obligaciones que les exigirá el nuevo reglamento, ya sean fabricantes, importadores o distribuidores. Así, los fabricantes deberán realizar evaluaciones periódicas del correcto uso de los productos. Y los importadores y distribuidores deberán asegurarse que los EPI que ponen en el mercado o comercializan sean conformes al nuevo Reglamento.

Las nuevas responsabilidades de los agentes económicos son:

FABRICANTE.

Asume toda la responsabilidad en lo relativo a la conformidad del EPI con la legislación vigente (Directiva 89/686/CEE o Reglamento UE 2016/425). Además, y antes de la puesta en el mercado, deberá hacer una evaluación del nivel de riesgo para el cual el EPI ofrecerá protección, así como tener en cuenta los riesgos previstos y también los razonablemente previsibles.

Los fabricantes se asegurarán de que el EPI que introducen en el mercado lleve un nº de lote, serie o cualquier otro elemento para su identificación. También en el EPI deberá figurar su nombre o marca registrada y dirección postal y deberá ir acompañado de las instrucciones e información especificadas.

El fabricante facilitará con el EPI la declaración UE de conformidad o dirección de internet donde acceder a la misma.Todo lo anterior deberá  ser claro, comprensible, inteligible y legible. Y si el tamaño o la naturaleza del EPI no lo permite, esta información exigida deberá figurar en su embalaje o en un documento que lo acompañe.

IMPORTADOR.

Las responsabilidades del importador se derivan de las del fabricante. Al introducir en la UE equipos procedentes de terceros países, suele ser el único agente económico al que puede recurrirse para pedir responsabilidades acerca de la conformidad de un producto.

Por lo tanto, debe asegurarse de que sólo introduce en el mercado EPI conformes al reglamento y con la documentación requerida. Dentro de este “debe asegurarse” caben un sinfín de responsabilidades y posibles tareas a desempeñar, por lo que el importador tiene que ser un gran conocedor del producto que introduce en el mercado. Además, también, como novedad, deberá identificarse en el producto con su nombre o marca registrada y dirección postal.

DISTRIBUIDOR.

Hasta ahora, los distribuidores pasaban casi desapercibidos en lo que a responsabilidades se refiere, pero al tratarse del agente económico que más próximo está del usuario en la cadena de suministro, su papel es fundamental a la hora de entregar productos seguros a los usuarios.

Así, el reglamento establece que los distribuidores deberán asegurarse de que el EPI lleve el marcado CE y que vaya acompañado de la documentación necesaria (que hemos mencionado arriba). Que está a su vez sea legible y comprensible. Y que fabricante y/o importador hayan indicado su nombre y dirección.

Mientras el EPI esté bajo la responsabilidad de los distribuidores, estos se asegurarán de que las condiciones de almacenamiento o transporte no comprometan su conformidad con los requisitos esenciales de salud y seguridad aplicables establecidos en el anexo II.

Desde Prolaboral como distribuidor  de EPIs hemos seleccionado toda esta información para poder aplicar el Reglamento adecuadamente. Y daros la información más completa al respecto.


¿Cómo puedo reconocer los nuevos EPI UE 2016/425?

En el marcado del EPI: además de los pictogramas de seguridad, niveles de prestación, instrucciones de usoetc. Los EPI certificados según el nuevo reglamento deberán incorporar en el marcado el nombre/marca y dirección del fabricante e importador. En lo relativo al marcado CE, este no sufre ningún cambio.

Únicamente observaremos alguna novedad en los EPI que pasan a la categoría III, como los protectores auditivos. A los que se incorpora el número de referencia del organismo notificado que hace el control anual de la calidad CE.

En la documentación: el nuevo reglamento exige que el fabricante entregue la declaración UE de conformidad con el equipo. O que indique en el folleto informativo dónde puede descargarla de internet.


Plazos y fechas

A partir del día 21 de abril de 2019, sólo se podrán poner en el mercado EPI conformes al Reglamento UE 2016/425.

Por ello hasta entonces los fabricantes tienen un gran trabajo de  recertificación de los EPI que quieran seguir poniendo en el mercado más allá de esa fecha.

Así que  por ahora no tenemos que deshacernos de los EPI que estamos usando.

Incluso podremos seguir adquiriendo los EPI que ya estén en el canal comercial hasta el 21 de abril de 2023. En ese año  perderán validez todos los certificados emitidos según la Directiva 89/686/CEE que aún estén en vigor.


El Reglamento UE 2016/425 no distingue entre ámbito profesional o privado.  Es decir que esta legislación cubre y garantiza los requisitos de salud y seguridad de los EPI de nuestro día a día como gafas de sol, protecciones deportivas, cascos, guantes de horno…

En definitiva, el gran beneficiado de este cambio de legislación es, como no podía ser de otra manera, el usuario del EPI.

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